|
El
sudoeste de Tenerife en particular, por las inmejorables condiciones
naturales que ofrece a los cetáceos y por su desarrollo turístico, se
ha convertido en uno de los sitios más conocidos para observarlos.
Desde los puertos de Los Cristianos, Puerto Colón, Playa San Juan y Los
Gigantes salen a diario barcos preparados para la actividad de
excursiones marítimas.
Los
cetáceos con dientes son los más frecuentes en las aguas canarias.
Entre ellos el calderón tropical
y algunos grupos de delfines
que conoceremos más adelante residen a lo largo de todo el año en las
aguas costeras de las Islas. También mencionaremos algunas especies
que, aunque menos o poco frecuentes, son de especial interés.
En
el reino animal, ballenas y delfines pertenecen al orden de los Cetáceos
(del latín cetus: gran animal
marino). A los especímenes de gran tamaño se les denomina “ballenas”,
y a los pequeños “delfines”
o “marsopas”. Todos son animales de sangre caliente (mamíferos)
que viven en el agua y respiran en la superficie. Entre ellos se
encuentran los animales más grandes de la tierra. El orden de los cetáceos
se divide en dos subórdenes:
ODONTOCETOS: cetáceos con dientes (a veces no aparentes).
MISTICETOS: cetáceos
con barbas (filtradores).
De las 79 especies que pueblan los océanos, 26 se pueden encontrar en
las aguas del Archipiélago Canario:
*
MISTICETOS
Familia Balaenidae
Eubalaena glacialis
Ballena vasca
Familia Balaenopteridae
Balaenoptera physalus
Rorcual común
Balaenoptera
acutorostrata
Rorcual
aliblanco
Balaenoptera edeni
Rorcual tropical
Balaenoptera borealis
Rorcual
boreal
Balaenoptera musculus
Ballena azul
Megaptera novaeangliae
Yubarta
o jorobada
* ODONTOCETOS
Familia Delphinidae
Globicephala
macrorynchus
Calderón tropical
Globicephala melaena Calderón común
Orcinus orca
Orca
Pseudorca crassidens
Falsa orca
Grampus griseus Delfín gris
Tursiops
truncatus
Delfín mular
Delphinus
delphis
Delfín común
Stenella
frontalis
Delfín moteado
Stenella coeruleoalba
Delfín
listado
Steno bredanensis D de dientes rugosos
Lagenodelphis hosei
Delfín
de Fraser
Familia Physeteridae
Physeter macrocephalus
Cachalote
Kogia breviceps (kogiidae)
Cachalote pigmeo
Kogia simus (kogiidae) Cachalote enano
Familia Ziphiidae
Ziphius cavirostris Zifio común
Hyperoodon ampullatus
Zifio boreal
Mesoplodon densirostris
Zifio de Blainville
Mesoplodon europaeus
Zifio de Gervais
Mesoplodon mirus Zifio de True |
|
ALGUNAS
RESPUESTAS A SUS PREGUNTAS
¿Por qué encontramos una concentración tan importante de cetáceos en
el sur de Tenerife?
La
temperatura y la tranquilidad de las aguas, la profundidad y el relieve
submarino, la abundancia de comida... todos estos factores convierten
las aguas del sur de Tenerife en una zona ideal para los cetáceos.
¿Pueden comunicarse entre ellos?
Sí. Los cetáceos con dientes (odontocetos) emiten 2 tipos de sonidos:
los “clics” de alta y baja frecuencia son inherentes al sistema de
ecolocalización que utilizan para navegar y percibir los elementos de
su entorno (peces, obstáculos...); además utilizan “silbidos” para
comunicarse entre ellos. En cuanto a los misticetos, sólo emiten
sonidos para comunicarse entre ellos, como los famosos cantos de las yubartas en época de reproducción.
¿Sonríen?
No.
Con su labio inferior arqueado, los cetáceos parecen sonreír, pero no
lo hacen: el espesor de la capa de grasa que los protege impide que sus
músculos faciales alcancen y muevan la superficie de la piel.
¿Duermen?
Sí. Aunque los científicos no lo han podido demostrar, parece ser que
los cetáceos “duermen” breves instantes en la superficie, con una
mitad del cerebro dormido mientras la otra mitad permanece despierta
para provocar la respiración, puesto que para los cetáceos respirar no
es un acto reflejo sino voluntario.
¿Da de mamar la hembra a su cría?
Sí. No olvidemos que los cetáceos son mamíferos. La cría se coloca
debajo de la madre con gran facilidad y con breves mamadas se nutre de
una leche cremosa y muy rica.
¿Por qué tienen cicatrices?
En
general son cicatrices superficiales producidas por los mordiscos que se
dan durante sus actividades sociales (juegos, peleas entre machos
adultos...) o por depredadores como el tiburón.En
ningún momento se ha demostrado que estas cicatrices fueron provocadas
por embarcaciones.
¿Existe en Canarias una legislación que regule la actividad de
observación de cetáceos?
Sí. El gobierno de Canarias ha aprobado con este fín el decreto
320/1995. También está llevando a cabo un programa de conservación
desarrollado por la Viceconsejería de Medio Ambiente (Dirección: Viceconsejería
de Medio Ambiente, Servicio de Planificación de Recursos Naturales, Carretera de la
Esperanza km 8, La Laguna, Santa Cruz de Tenerife)
Las reglas que se deben aplicar en una actividad de observación de cetáceos
pueden resumirse en el siguiente CÓDIGO DE CONDUCTA:
-Navegar
a velocidad reducida y paralelamente al rumbo de los cetáceos,
guardando siempre una distancia razonable, incluso cuando los cetáceos
estén parados.
-Evitar la concentración de barcos alrededor de un mismo grupo de cetáceos.
-No arrojar objetos ni alimentos fuera de la borda de las embarcaciones.
-No
bañarse o bucear en las inmediaciones de los animales sin autorización
expresa.
-Las embarcaciones deben evitar producir cambios acústicos bruscos en
presencia de los cetáceos (evitar los cambios repentinos de velocidad y
dirección y alejarse con velocidad mínima).
¿Son peligrosos?
No. Ningún ataque de cetáceos hacia el hombre ha sido denunciado hasta
hoy en día. Los dientes de los odontocetos sólo les sirven para
atrapar sus presas que luego tragan sin masticar.
¿Están en peligro?
Sí. Una mera actividad de observación de cetáceos puede perjudicarlos
si no respetamos su tranquilidad y su intimidad (ver el CÓDIGO
DE CONDUCTA).
Recordemos también que
todavía siguen muriendo muchos cetáceos, asesinados en el marco de la
caza o en nombre de la tradición, o sencillamente asfixiados en las
redes de deriva. No somos directamente responsables de esto, de acuerdo,
pero tenemos que reconocer que sí somos la causa directa de la
contaminación que sufren nuestros océanos. Ya es hora de reaccionar y
de actuar en el ámbito de un acuerdo internacional, antes de que sea
demasiado tarde y antes de que desaparezcan para siempre el calderón
y el delfín, el cachalote y el rorcual, y
todos los cetáceos de todos los océanos.
|