Una tortuga boba, muerta,
flota a la deriva
en alta mar. Sus extremidades, partes más
accesibles, han sido devoradas por algunos
oportunistas: gaviotas, peces,... etc.
Caparazón de una tortuga
boba, en estado de
descomposición, 10 metros de profundidad.
Herida en la garganta
ocasionada por un
objeto cortante (cuchillo) o un anzuelo.